Hace tiempo, cuando empecé a escribir el blog me dije a mi mismo que no habría ningún post sobre política. Muchas veces estuve tentado de hacerlo durante todo ese tiempo (aunque fuera para hacer que Juli escribiese), pero finalmente siempre concluía que no sería buena idea. Pero hace un par de semanas pensé que probaría a hacerlo, a ver si la gente se mojaba o no. Despues de todo, en el blog no hay más que gilipolleces, y se de buena tinta que la gente las lee, pero no suelen escribir nada, cosa que por otra parte tampoco me extraña. Es un blog bastante chungo y casi inservible, pero por lo menos sirve para mantener un mínimo contacto con los colegas, o por lo menos con algunos de ellos.
Pues eso, un post de política, y encima usando un poco de ironía… Pues a ver qué pasa. En principio los 120 comentarios parece que dan una idea de que el tema ha estado interesante. No lo he mirado, pero creo que es el record del blog, o por lo menos lo es, si descontamos los posts que usamos como “chat”, escribiendo 4 palabras en cada comentario.
Pero no salió bien. Ha habido más de una confusión, más de un malentenido, alguna que otra bronca, problemas “personales” que salen a la luz… amén de los “comentarios lamentables”, y un sinfín de cosas. ¿Y qué hemos sacado en claro? Supongo que nada.
Pero lo que sí saco yo en claro es que de estos temas mejor no hablar, aunque seamos personas civilizadas y maduras, porque es imposible aprender nada y lo único que puede conseguirse es que se estropee la relación con personas a las que quieres y que de verdad aprecias. Como suele decirse, ningún político nos va a dar de comer (a menos que te hagas concejal de urbanismo de algún partido en alcaldía). Así que si he podido ofender a alguien, que probablemente lo he hecho, os pido disculpas.